Cada mañana
despierto con tu mirada,
tus ojos brillan
junto a mi en la cama.
Cada noche
tu rostro con mi corazón hace roce,
creando chispas
que luego me iluminan.
Y cada día
procuro mantenerte ahí,
que nunca te vallas
ni te alejes de mi,
pues, no recuerdo mi vida
antes de conocerte a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario