lunes, 27 de julio de 2020

Palabras para quien quiera oír

- No te voy a pedir que no llores. Hazlo, todo lo que necesites, pero no te olvides de que estoy aquí siempre que quieras un hombro en el que llorar - Otra lágrima se desliza veloz por mis mejillas y le rodeo la cintura con los brazos, hundiendo mi rostro en su suéter azul
- Hey - murmura y aparto un poco mi cara de su hueco. Uno de sus dedos empuja suavemente mi barbilla hacia arriba, de modo que me obliga a mirarlo a los ojos - No tienes que ser fuerte todo el tiempo - Enjuga una de mis lágrimas con la yema de los dedos - Sigues siendo maravillosa.

Creo que es algo que much@s necesitamos que nos digan. Sin prejuicios, sin preguntar, sin juzgarnos. Solo estar ahí.


domingo, 26 de julio de 2020

No soy, no existo

En algún lugar 
muy profundo, 
hay algo que me pide luchar, 
algo que me pide gritar 
mientras todo se retuerce
y muere.
Mientras el tiempo pasa 
sin verlo. 

Habría llenado un mar de lágrimas 
con la piscina vacía de mi alma 
que en vez de sangrar, 
llora. 

Pero sigo intentándolo, 
juntar los pedazos que quedan, 
curar las heridas profundas
y volver a ser alguien, 
aunque no la misma. 
Ya da igual quien sea 
mientras exista. 


Ciudad de las sombras

Enséñame la noche 
para que pueda ver las estrellas 
y ser capaz de distinguir 
la luz de la oscuridad 


viernes, 24 de julio de 2020

La vida en gris

Tengo el pensamiento vacío,
el alma rota
y la imagen del espejo me mira.
Me mira y me pregunta
quién soy
pero no sé qué decir.
No me reconozco.
Tengo el puño cerrado
contra mí misma,
el corazón destrozado
por mí misma
y los ojos llorosos
sin nadie en mente.
No sé cuando empecé a odiarme
y hacerme daño
susurrándome yo sola
palabras de odio que hieren
a la que un día fui
y que ya no quiere verme.

Vuelvo a escribir, como siempre, desde una parte oscura de mi misma que ya no tiene claro ni dónde está ni quién es. Supongo que la escritura va aparejada en mi persona a los malos sentimientos, tal vez porque antes estaba demasiado ocupada, o demasiado feliz para pararme a reflexionar y amargarme yo sola, así que bueno, por aquí estoy. Lo que no sé por cuanto tiempo, a veces espero que poco, otras veces espero que mucho.